GUÍA DE MARCA PERSONAL

Tu experiencia puede ser muy buena. Eso no garantiza que los demás sepan qué hacer con ella.

Después de 10, 15 o 20 años de carrera uno acumula bastante: resultados, proyectos, aprendizajes, equipos, errores y decisiones difíciles.

El problema aparece cuando todo eso vive disperso. Tu jefe conoce una parte. Tu equipo otra. Tus contactos probablemente otra. Y alguien que llega por primera vez a tu LinkedIn puede terminar entendiendo mucho menos de ti de lo que realmente eres capaz de hacer.

Ahí empieza, para mí, el trabajo de una marca personal. En lograr que tu trayectoria tenga una idea detrás. Que las personas correctas entiendan qué puedes aportar, en qué eres especialmente bueno y por qué valdría la pena tenerte cerca para una determinada oportunidad.

Man with glasses speaking into microphone at conference, wearing beige blazer and speaker badge

Hacer un buen trabajo y conseguir que ese trabajo sea entendido son dos problemas distintos.

LA GUÍA

Seis ideas para ordenar tu marca personal

01

Antes de pensar en visibilidad, piensa en dirección

¿Qué es la marca personal y para qué sirve? Buena parte de la confusión viene de no responder esto primero, y de saltar directo a la parte visible. La marca personal es la idea que queda en la cabeza de alguien cuando tu nombre aparece.

Puedes publicar mucho y seguir sin dejar una idea clara. Por eso, antes de definir cuánto publicar o en qué red hacerlo, conviene aclarar qué marca personal quieres proyectar. Qué quieres que se entienda de ti cuando alguien te presenta, te busca o te recomienda.

Si mañana apareciera la oportunidad profesional que quieres, ¿la forma en que hoy te perciben te ayudaría a conseguirla?

02

Cómo conviertes tu experiencia en algo fácil de entender

Cuando se habla de cómo crear una marca personal fuerte desde cero, se suele describir a alguien que empieza sin trayectoria. En la práctica, el profesional con años de experiencia rara vez parte de cero. Tiene el problema contrario: demasiada experiencia, proyectos y capacidades sin un hilo claro que los ordene.

Cuando miras una carrera de 15 años, casi siempre hay un hilo. El reto es encontrarlo: qué patrones se repiten, qué tipo de problemas resolviste mejor, en qué temas te consultan con frecuencia. De ahí sale un posicionamiento que la gente pueda retener.

Una trayectoria puede ser compleja. Tu posicionamiento no debería serlo.

03

Tu trabajo puede hablar por ti. Pero necesita que alguien lo escuche

Muchas oportunidades profesionales se deciden en conversaciones donde uno no está presente. En esos espacios no gana quien tiene el mejor currículum, sino quien ya es una idea clara en la cabeza de los demás.

  • Promociones
  • Nuevas posiciones
  • Recomendaciones
  • Directorios
  • Consultorías
  • Proyectos

La visibilidad no reemplaza al trabajo, pero permite que el trabajo llegue a donde tiene que llegar.

Puedes tener una trayectoria extraordinaria y seguir siendo invisible para la persona que podría abrirte la próxima puerta.

04

¿Dónde conviene construir tu marca personal?

Sobre qué plataformas digitales son mejores para construir una marca personal, la respuesta útil no es una lista de redes. Depende de dónde estén las personas que necesitas que te entiendan.

LinkedIn suele ser relevante porque concentra conversación profesional. Pero la reputación también se construye en conversaciones uno a uno, en eventos, en clases, en recomendaciones de terceros, en artículos, podcasts y espacios donde tu voz tenga sentido. Cómo usar redes sociales para potenciar tu marca personal tiene más que ver con dónde conviene estar que con estar en todas partes.

Si alguien leyera lo que publico durante seis meses, ¿qué idea terminaría asociando conmigo?

05

La incomodidad de hacerse visible

Es una tensión real y aparece casi siempre. No quiero parecer que me estoy vendiendo. No quiero convertirme en influencer. No quiero hablar todo el tiempo de mí. Son objeciones legítimas, y en general vienen de profesionales que hacen bien su trabajo.

Hacerse visible no obliga a ninguna de esas cosas. Se puede mostrar criterio: cómo analizas un problema, qué decisiones tomas y por qué, qué aprendiste de algo que no salió como esperabas. Eso también es contenido, y suele ser el que mejor representa a un ejecutivo.

El criterio suele ser una de las mejores formas de construir reputación.

06

¿Cuándo tiene sentido buscar ayuda para trabajar tu marca personal?

No es una decisión que convenga tomar todo el tiempo, ni tampoco una que solo aplique a quien está buscando trabajo. Suele tener sentido en momentos concretos: buscar el siguiente nivel profesional, cambiar de industria, haber pasado muchos años en una misma organización y notar que tu reputación quedó atada a un solo lugar.

  • Buscar el siguiente nivel profesional
  • Cambiar de industria
  • Empezar a asesorar por tu cuenta
  • Posicionarte para un directorio

También cuando sientes que tu trayectoria es mejor que la historia que hoy se cuenta sobre ella.

Cuando tu trayectoria ya es mejor que la historia que se cuenta sobre ella, es momento de trabajar esa brecha.

El método

Tres preguntas para trabajar tu marca personal

01

¿Qué quieres representar?

La idea por la que quieres ser reconocido.

02

¿Qué demuestra que puedes hacerlo?

Trayectoria, resultados y experiencia real.

03

¿Cómo haces visible esa idea?

Contenido, LinkedIn, relaciones y espacios donde tu voz tenga sentido.

¿Las personas correctas entienden hoy el valor que puedes aportar?

Si te cuesta responderlo con claridad, ahí probablemente haya una oportunidad para trabajar tu marca.